“Hay que producir pensando en los mercados”
Entrevista al Lic. Eduardo Willink - Disertante en el Foro Fitosanitario
Provincial- Investigador del INTA EEA Obispo Colombres (Tucumán) - Representante de Argentina
en los estudios para conquistar los mercados de Japón para exportaciones citrícolas.
- ¿Cómo vislumbra la producción citrícola en Catamarca?
- Nosotros como tucumanos, realmente no tenemos mucha información acerca
de la producción de naranjas, que es típica de Catamarca, pero lo que
sí sabemos es que tenemos como posibilidades de exportación concreta
a la Unión Europea. En la parte de plagas, sabemos que no hace falta un tratamiento
cuarentenario de plagas e inocuidad, pero sí que la parte fitopatológica
tiene muchas restricciones en el mercado japonés, al que no estamos llegando
con la suficiente calidad. Tenemos algunos problemas con esto que están generadas
en el tratamiento cuarentenario mismo y lo estamos tratando e solucionar. Recientemente,
con las mismas condiciones, se acaba de abrir el mercado de China, que se presenta
como muy importante para los cítricos de Catamarca.
- ¿Cómo fue la investigación para abrir estos mercados?
- En el ‘96 la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (AFINOA),
que abarca los productores de Tucumán, Catamarca, Salta y Jujuy nos encargan
la investigación para abrir el mercado japonés para los cítricos
del NOA. Aceptamos el desafío y en cuatro años terminamos el ensayo
que realizamos para naranja, pomelo y limón, que era lo que nos habían
encargado. Vino la misión japonesa, aprobó los tratamientos que desarrollamos,
vieron que eran efectivos para solucionar el problema de mosca de la fruta y entonces
les llevó dos años la parte burocrática de arreglo de sistemas
de comercialización y cómo se instruía la problemática
cuarentenaria con Japón. Pero finalmente en el 2003 se abrió el mercado.
Seguimos teniendo algunos problemas en la comercialización por la temperatura
del tratamiento; no es de la temperatura misma, sino que para garantizar la seguridad
cuarentenaria, se la baja mucho en los barcos, afectando la calidad del fruto. Entonces
estamos desarrollando un tratamiento a un grado más, porque originalmente
era a dos grados y ahora lo hacemos a tres grados. También incorporamos otras
dos variedades de naranja. Inicialmente lo hicimos solo con valenciana y ahora estamos
con salustianas, el grupo de las navet y también con mandarinas. Eso lo hicimos
también con financiación de la citricultura del NEA, que se beneficiaron
con la apertura del mercado japonés pesar de que se había hecho exclusivamente
con fondos del NOA. De alguna forma están financiando la otra parte de los
cítricos que había quedado afuera. Eso está completo, el SENASA
lo está terminando de revisar y cuando Japón pruebe esos informes del
Litoral, mandarán la misión para aprobar y estar convencidos de que
el tratamiento funciona.
El consejo para los productores es que hay que hacer una producción a conciencia.
En alguna época nosotros teníamos buenos cítricos y pensamos
que en cualquier lugar del mundo entraríamos sin problemas. Esto era especialmente
antes del problemas de cancrosis en el NOA. En estos momentos la cuestión
no es así, y hay que decir que se ha complicado. Hoy Europa tiene exigencias
mucho más estrictas por lo que hay que producir ya pensando en los mercados.
Pasó cuando estuvo abierto el mercado para EEUU, que puso exigencias y las
fincas tenían que estar preparadas y desarrollar en ellas determinadas prácticas
para poder entrar. Ahora es un poco lo mismo. El productor tiene que saber qué destino
le quiere dar a la producción y trabajar consecuentemente. Si sabe que va
a vender localmente a lo mejor no tiene que hacer tanta previsión, pero si
quiere salir, es otra la historia.
Lic. Carlos Gallo
Prensa - MPyD