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EMPRESAS, GOBIERNO E INSTITUCIONES EN LA EXPO-PRODUCTIVA
La articulación público-privada se muestra sólida en el Poncho
Un total de 57 empresas se presentarán con su respectivo stand en la mayor muestra provincial del sector. El evento es simbólico en cuanto a la integración lograda con el sector público en el desarrollo de sus cadenas de valor.
La vidriera de la provincia. El evento que nos identifica. La fiesta de todos. El principal atractivo turístico de Catamarca en invierno. Muchas formas adjetivales describen con precisión aquello que representa el Poncho. Es que, más allá de los tironeos, acuerdos y desacuerdos, de las rencillas domésticas, los abrazos coloridos, y los discursos insulsos, el Poncho “cobija” los sentimientos del catamarqueñismo más abigarrado.
Al sabio artesano, al idolatrado cantor, al reverendo músico, al incansable vendedor, al valiente emprendedor, a la invalorable pequeña empresa familiar, a los necesarios grandes proyectos y a las vigentes instituciones que permanecen. A todos los catamarqueños les cabe el rótulo de hacedores de la expresión cultural más genuina de la provincia.
En este marco, la renovada presentación del sector empresario articulado con las instituciones públicas, oficiales y no oficiales en la Expo Productiva, da cuenta de un verdadero pulmón que oxigena a las estructuras de la economía provincial. Y de un auspicioso proceso que rompe moldes culturales y divisiones personalistas propias de una sociedad muchas veces solapada y poco atrevida a superar sus propias limitaciones. Ni más ni menos, la Expo Productiva representará a la joven y pujante Catamarca que está despegando al asomo del esfuerzo cotidiano de su gente.
Recapitulando, es notable la amplitud de rubros que componen la virtual pasarela por la que se exhibirán las medianas, pequeñas y micro-pymes locales en la Expo Productiva.
Estarán la ascendente agro-industria, con las firmas olivícolas, vitivinícolas, citrícolas, nogaleras, de especias y deshidratados; la industria textil y del calzado con su reconocida vigencia; las metalúrgicas, las tradicionales ganaderas que están en expansión, la actividad minera con su fuerte presencia y la polémica en ciernes por las consecuencias ambientales que deja, y el cada vez más diverso y competitivo sector de servicios.
Por parte de las instituciones, al cierre de esta edición estaban confirmadas las presencias de la Agencia para el Desarrollo Económico de Catamarca (ADEC), el Consejo Federal de Inversiones, el Ministerio de Producción y Desarrollo –en calidad de organizador-, y la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES).
Necesaria promoción
Si bien resulta claro que el trabajo conjunto tendiendo a desarrollar la producción de Catamarca en sus distintos sectores y conglomerados, está en una etapa prácticamente incipiente, pueden encontrarse indicios de un camino que se ensancha y ya no se contrapone, como ocurrió durante muchos años en nuestra provincia.
La conformación de la Agencia de Desarrollo de Catamarca (ADEC), la apertura al diálogo que se avizora entre la FEC y el Gobierno para diseñar políticas diferenciales a nuestras pymes, la histórica eliminación de la presión fiscal para las industrias locales anunciada e implementada inmediatamente, y la cada vez más ruidosa promoción de los vinos de alta gama en ferias y eventos de importancia nacional e internacional. El incuestionable y silencioso trabajo del SENASA, el INTA y la Universidad de Catamarca, cada una en su rol, a los que se suman la Sociedad Rural de Catamarca y la del Este Catamarqueño.
Quizás la síntesis de estas expresiones sea la manifiesta respuesta a la convocatoria al sector olivícola argentino en las dos ediciones de EXPOLIVO, que demuestra la potencia del despegue y el acierto en la dirección.
Aunque no se puede eludir a la “defensa” del régimen de diferimientos impositivos –al que ya casi nadie cuestiona, posiblemente rendidos ante la evidencia de la movilidad económica y social generada- , coronado con éxito en febrero pasado con la firma del presidente Kirchner bajo la letra de un decreto que pone seguridad jurídica y asegura estabilidad a las inversiones. Un decreto que asomó a la luz de la iniciativa del empresariado promovido local con fuerte apoyo político del gobernador Eduardo Brizuela del Moral y sus funcionarios del ministerio de Producción.
En otro sentido, también se reconoce que deben profundizarse políticas de apoyo a los pequeños productores –a quienes se les viene dando mucho apoyo a nivel de transferencias directas como subsidios, insumos, campañas sanitarias, etc.- y también ahondar en la capacitación y la transferencia de tecnología entre las asimétricas posiciones de la superestructura de la macroeconomía: el sector tradicional minifundista, numeroso, deprimido y poco organizado; y el promovido latifundista, minoritario, corporativo y con perspectivas de crecimiento.
Fuente: Suplemento En Acción (Diario La Unión, 13 julio 2006)
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